Namaste a tod@s mis queridos lectores:
Les cuento con más detalle...Remontándome a los años 2009 y 2010, no me había puesto a pensar que sucedieron muchos acontecimientos que marcaron mi vida.
En el 2009, a mi mamá le dio neumonia que se le complicó con una infección generalizada, casi la pierdo. Ver a mi mamá en la sala de traumashock, no tenía pulso, luego escuchar al doctor que nos preparemos para cualquier eventualidad.
Recuerdo que estaba haciendo mis prácticas profesionales en una institución del Estado y que afronté la situación con mucha responsabilidad, ya que iba a laborar y por las tardes visitaba a mi mamá o hubo un día que quedé a dormir afuera del Hospital Casimiro Ulloa en el carro de mi prima Matty. En ese entonces mi papá no vivía con nosotras. Quizás no me daba cuenta que en el fondo me sentía sola, llegaba a mi casa y no sentía la compañía de mi mamá, a pesar que en la casa estaba mi abuelita, que sufría ya del mal de alzeheimer y mi tía.
Posteriormente mi mamá tuvo como 3 recaídas más (2 en el 2009 y una en el 2010), con días de hospitalización. Recuerdo que oraba todos los días y lloraba por las noches porque sentía soledad y miedo de que le pase algo.
En fin, gracias a Dios pudo superar el cuadro...para mi que le dio la epidemia AH1N1 o quizás otra cosa "extraña".
En el 2010, pensando que todo iría mejor pues nada a veces la vida te pone una prueba y otra más dificil después. Mi mamá salía del hospital y cae enferma mi abuelita Teresa, a sus 91 años, le dio neumonía. 56 días internada en el hospital Grau, aún recuerdo, de los 56 días habré ido 54 días a visitarla. Su estado se fue deteriorando día a día, lo que me chocó fue verla conectada a las máquinas, le habían hecho traqueotomía, estaba hinchada, movía sus ojos. Siempre que entraba a UCI me ponía a llorar porque era imposible no hacerlo, era mi segunda mamá, era la mujer que respetaba, que me había enseñado muchos valores, lo que soy es por ella y no era ella. En realidad, ya hace tiempo no era ella por el mal del alzeheimer, no quería comer, arañaba.
Pasó el tiempo y no pensé que esas cosas me habían marcado tanto, en lo más hondo de mi ser. En mayo del 2010 mi abuelita no dio más y falleció. Mi mundo, nuestro mundo, mi abuelita era nuestro amor, nuestra gatita ya no estaba, había partido.
Luego de esa situación muy triste para mi familia y para mi, decidí alejarme, meterme en una burbuja, encerrarme en mi mundo, lloraba, estaba ansiosa, llegué a engordar más, de lo gordita que era llegué a pesar 114 kilos...pero en ese momento yo me veía normal, bien.
En el trabajo, también ocurrieron situaciones estresantes, por ejemplo a mi jefe inmediato lo despidieron, yo ya había dejado de ser practicante y pasé a ser locadora (servicios de terceros) tenía un mejor sueldo. Me ofrecieron un mayor sueldo, pero tomé la decisión de irme del trabajo, estaba muy deprimida por lo de mi abuelita y se juntó con lo de mi jefe creo yo.
Ahora que me pongo a pensar, soy muy consciente que las cosas que hice no estuvieron bien. NO DEBÍ HACER ESO. Debí seguir adelante y no refugiarme en más soledad ni en la depresión...ahi creo yo que empezó todo.
Esto es sólo una causa directa de mi problema actual.
Como dice el Dr. Teevin, hay más cosas que tienes que recordad que no sólo pasaron en tu adolescencia sino en tu niñez. Los problemas emocionales que actualmente padecemos se generan en la etapa de la niñez, es por ello que debemos hacer una retrospección y hacer un listado de todo las situaciones traumáticas que vivimos de niños.
Y si es posible sentarnos con nuestros padres, hermanos y tratar de que ellos también identifiquen sus traumas para que podamos sanarnos todos...es una buena terapia!
Bueno chic@s los dejo, más en el siguiente post!!!
Bendiciones
Carliz
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