La psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) es la rama de la medicina que tiene por objeto el estudio de las relaciones entre los cuatro sistemas de control que tiene el organismo humano: el psicológico, el endocrinológico, el neurológico y el inmunológico para ello recurre a la metodología empleada en cada una de las ramas de la ciencia que abordan estos campos del conocimiento.
La comunicación entre dichos sistemas es determinada por diferentes tipos de señalización molecular. El sistema síquico-neurológico emplea neurotransmisores, el inmunológico lo hace a través de interleukinas y el endocrinológico por hormonas. Así, cada uno de ellos es capaz de relacionarse con el otro y comunicarse entre sí, generando un idioma químico en red, a través de mensajeros moleculares. Podemos decir que todos los órganos que forman el SISTEMA PNIE poseen receptores específicos para las diferentes sustancias biológicas, permitiendo la interrelación de los sistemas antes mencionados, conformando una red psiconeuroinmunoendocrinológica.
El Sistema Nervioso y el Sistema Endocrino tienen un mismo origen embriológico, por lo que no debe sorprendernos la producción de una misma hormona polipeptídica o esteroidea por células del cerebro y del ovario. Tampoco que una sustancia pueda actuar como neurotransmisor o como hormona. A su vez, el Sistema Inmune y el Sistema Nervioso son los únicos dos sistemas del organismo con capacidad de memoria y de aprendizaje de sus funciones, además de poder regular su proliferación clonal por el mecanismo de muerte por apoptosis.
Muchos son los trabajos de investigación que demuestran la influencia del SNC y endócrino sobre el sistema inmune. En la última década, se demostró la presencia de receptores en la membrana de los leucocitos y órganos linfáticos, para varias hormonas, factores hipotalámicos distintos péptidos y neurotransmisores. Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es la inervación autonómica mediante neurotransmisores a todos los órganos inmunes. Todas las vías que forman este SISTEMA PNIE se interrelacionan permanentemente, resultando la alteración de cualquiera de ellas en disrupciones en todo el sistema.
Queda entonces claro, que cualquier patología se expresara primordialmente en un sistema, pero conlleva, indefectiblemente una alteración en todo el resto del circuito.
Un hecho traumático externo puede quedar grabado en tres tipos de memoria: la sensorial que es corta, la límbico-temporal que es larga o la inmunológica que es eterna. Así reacciones vivénciales o reacciones adaptativas a situaciones del medio pueden dejar trazas de una alteración bioquímica o metabólica que se independiza de la causa y persiste de por vida.
Sin embargo no todos responderemos del mismo modo al mismo estrés. La respuesta multimodal al estresor no depende de la calidad del mismo sino de la evaluación cognitiva individual que cada uno hace sobre él, de acuerdo a su bagaje socio-genético-cultural que arrastra.
La PNIE nos enseña que lo normal es la adaptación circadiana, metabólica, endocrina y sicológica a cambios permanentes. La fluctuación y la adaptabilidad definen la SALUD. La pérdida de esta capacidad es la enfermedad.
La PNIE pretende estudiar a la enfermedad como la ruptura de un sistema. Tradicionalmente cada especialidad médica entiende a la enfermedad sólo parcialmente, producto de un pensamiento simplista y uní causal, recupera la versión holística de la Medicina Hipocrática pero sin olvidar la singularidad de cada ser. Sólo en la interacción del hombre biológico, psicológico y social con su medio, se entiende que no hay enfermedades sino enfermos.
El ser humano es una complejidad de sistemas que hemos dividido para entender, pero no debemos perder el concepto de que "el todo es más que la suma de las partes".
¿Qué enfermedades se pueden tratar con la PNIE?
Actualmente, el uso de la PNIE en Estados Unidos y Europa, en los centros hospitalarios especializados en Cáncer y Enfermedades Auto Inmunes esta demostrando resultados asombrosos en el proceso de recuperación y cura de estos pacientes.
Actualmente se aplica la PNIE en una diversa gama de patologías con mucho éxito, tratando a diferentes tipos de pacientes con diverso tipos de enfermedades obteniendo resultados asombrosos, en el tiempo de recuperación, alivio y curación.
Los estudios continúan con mayor interés en este campo, los cuales se vienen ampliando a otras áreas, pero por los resultados ya obtenidos podemos estar seguros que la PNIE es una herramienta terapéutica poderosa en cualquier tipo de patología, más aun por ser una ciencia, la cual nos hace una vez más recordar, ahora, por el método científico, que no somos un conjunto de órganos unos mas importantes que otros, desconectados, separados que trabajan sin ningún tipo de relación o conexión, al contrario, queda demostrado somos una unidad, un todo, que trabaja al unísono para un mismo fin y que cada “simple” componente de nuestro organismo, es tan importante y esencial, como aquellos componentes que pensábamos eran mas importantes que otros.
¿Qué enfermedades se pueden tratar con la PNIE?
Actualmente, el uso de la PNIE en Estados Unidos y Europa, en los centros hospitalarios especializados en Cáncer y Enfermedades Auto Inmunes esta demostrando resultados asombrosos en el proceso de recuperación y cura de estos pacientes.
Actualmente se aplica la PNIE en una diversa gama de patologías con mucho éxito, tratando a diferentes tipos de pacientes con diverso tipos de enfermedades obteniendo resultados asombrosos, en el tiempo de recuperación, alivio y curación.
Los estudios continúan con mayor interés en este campo, los cuales se vienen ampliando a otras áreas, pero por los resultados ya obtenidos podemos estar seguros que la PNIE es una herramienta terapéutica poderosa en cualquier tipo de patología, más aun por ser una ciencia, la cual nos hace una vez más recordar, ahora, por el método científico, que no somos un conjunto de órganos unos mas importantes que otros, desconectados, separados que trabajan sin ningún tipo de relación o conexión, al contrario, queda demostrado somos una unidad, un todo, que trabaja al unísono para un mismo fin y que cada “simple” componente de nuestro organismo, es tan importante y esencial, como aquellos componentes que pensábamos eran mas importantes que otros.


