martes, 13 de marzo de 2012

¿Qué es la Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE)?






La psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) es la rama de la medicina que tiene por objeto el estudio de las relaciones entre los cuatro sistemas de control que tiene el organismo humano: el psicológico, el endocrinológico, el neurológico y el inmunológico para ello recurre a la metodología empleada en cada una de las ramas de la ciencia que abordan estos campos del conocimiento.

La comunicación entre dichos sistemas es determinada por diferentes tipos de señalización molecular. El sistema síquico-neurológico emplea neurotransmisores, el inmunológico lo hace a través de interleukinas y el endocrinológico por hormonas. Así, cada uno de ellos es capaz de relacionarse con el otro y comunicarse entre sí, generando un idioma químico en red, a través de mensajeros moleculares.  Podemos decir que todos los órganos que forman el SISTEMA PNIE poseen receptores específicos para las diferentes sustancias biológicas, permitiendo la interrelación de los sistemas antes mencionados, conformando una red psiconeuroinmunoendocrinológica.

El Sistema Nervioso y el Sistema Endocrino tienen un mismo origen embriológico, por lo que no debe sorprendernos la producción de una misma hormona polipeptídica o esteroidea por células del cerebro y del ovario. Tampoco que una sustancia pueda actuar como neurotransmisor o como hormona. A su vez, el Sistema Inmune y el Sistema Nervioso son los únicos dos sistemas del organismo con capacidad de memoria y de aprendizaje de sus funciones, además de poder regular su proliferación clonal por el mecanismo de muerte por apoptosis.

Muchos son los trabajos de investigación que demuestran la influencia del SNC y endócrino sobre el sistema inmune. En la última década, se demostró la presencia de receptores en la membrana de los leucocitos y órganos linfáticos, para varias hormonas, factores hipotalámicos distintos péptidos y neurotransmisores. Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es la inervación autonómica mediante neurotransmisores a todos los órganos inmunes. Todas las vías que forman este SISTEMA PNIE se interrelacionan permanentemente, resultando la alteración de cualquiera de ellas en disrupciones en todo el sistema.

Queda entonces claro, que cualquier patología se expresara primordialmente en un sistema, pero conlleva, indefectiblemente una alteración en todo el resto del circuito.

Un hecho traumático externo puede quedar grabado en tres tipos de memoria: la sensorial que es corta, la límbico-temporal que es larga o la inmunológica que es eterna. Así reacciones vivénciales o reacciones adaptativas a situaciones del medio pueden dejar trazas de una alteración bioquímica o metabólica que se independiza de la causa y persiste de por vida.

Sin embargo no todos responderemos del mismo modo al mismo estrés. La respuesta multimodal al estresor no depende de la calidad del mismo sino de la evaluación cognitiva individual que cada uno hace sobre él, de acuerdo a su bagaje socio-genético-cultural que arrastra.

La PNIE nos enseña que lo normal es la adaptación circadiana, metabólica, endocrina y sicológica a cambios permanentes. La fluctuación y la adaptabilidad definen la SALUD. La pérdida de esta capacidad es la enfermedad.

La PNIE pretende estudiar a la enfermedad como la ruptura de un sistema. Tradicionalmente cada especialidad médica entiende a la enfermedad sólo parcialmente, producto de un pensamiento simplista y uní causal, recupera la versión holística de la Medicina Hipocrática pero sin olvidar la singularidad de cada ser. Sólo en la interacción del hombre biológico, psicológico y social con su medio, se entiende que no hay enfermedades sino enfermos.

El ser humano es una complejidad de sistemas que hemos dividido para entender, pero no debemos perder el concepto de que "el todo es más que la suma de las partes".


¿Qué enfermedades se pueden tratar con la PNIE?

Actualmente, el uso de la PNIE en Estados Unidos y Europa, en los centros hospitalarios especializados en Cáncer y  Enfermedades Auto Inmunes esta demostrando resultados asombrosos en el proceso de recuperación y cura de estos pacientes.

Actualmente se aplica la PNIE en una diversa gama de patologías con mucho éxito, tratando a diferentes tipos de pacientes con diverso tipos de enfermedades obteniendo resultados asombrosos, en el tiempo de recuperación, alivio y curación.

  Los estudios continúan con mayor interés en este campo, los cuales se vienen ampliando a otras áreas,  pero  por los resultados ya obtenidos podemos estar seguros que la PNIE es una herramienta terapéutica poderosa en cualquier tipo de patología, más aun por ser una ciencia, la cual nos hace una vez más recordar, ahora, por el método científico, que no somos un conjunto de órganos unos mas importantes que otros, desconectados, separados que trabajan sin ningún tipo de  relación o conexión, al contrario, queda demostrado somos una unidad, un todo, que trabaja al unísono para un mismo fin y que cada “simple” componente de nuestro organismo, es tan importante y esencial, como aquellos componentes que pensábamos eran mas importantes que otros.

viernes, 9 de marzo de 2012

El Estrés


Estimados amigos lectores:

El estrés es la enfermedad más común hoy en día y debemos aprender a manejarlo para que no nos afecte de manera considerable y podamos llevar una vida saludable tanto emocional como física.

EL ESTRÉS


El estrés puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o ansioso.

Es una sensación normal que, en bajas dosis, puede ayudarlo a uno a hacer las cosas. El estrés no afecta a todo mundo de la misma manera.

Muchas personas sienten síntomas de estrés en el cuerpo. Usted puede experimentar dolor abdominal, dolores de cabeza y dolor o tensión muscular.

Cuando usted está muy estresado, puede notar:

  • Una frecuencia cardíaca más rápida
  • Latidos cardíacos saltones
  • Respiración rápida
  • Sudoración
  • Temblores
  • Mareo
Otros síntomas abarcan:
  • Heces sueltas
  • Necesidad frecuente de orinar
  • Boca seca
  • Problemas para deglutir
Usted puede tener dificultad para concentrarse, sentirse cansado la mayoría de las veces o perder los estribos con mayor frecuencia. El estrés también puede causar problemas sexuales e igualmente puede ocasionar problemas para conciliar el sueño o quedarse dormido y pesadillas.

Causas

Muchas personas tienen estrés cuando necesitan adaptarse o cambiar.
Los ejemplos son:
  • Empezar en un nuevo trabajo o colegio
  • Mudarse a una nueva casa
  • Casarse
  • Tener un hijo
  • Romper con alguien
Una lesión o enfermedad suya, de un amigo o de un ser amado es una causa común de estrés. Los sentimientos de estrés y ansiedad son comunes en personas que se sienten deprimidas y tristes.
Algunos fármacos pueden causar o empeorar los síntomas del estrés.

Éstos pueden abarcar:
  • Algunos medicamentos para inhaladores usados para tratar el asma
  • Fármaco para la tiroides
  • Algunas pastillas para adelgazar
  • Algunos remedios para el resfriado
La cafeína, la cocaína, el alcohol y los productos del tabaco también pueden causar o empeorar los síntomas de estrés o ansiedad.

Cuando estos sentimientos suceden con frecuencia, una persona puede tener un trastorno de ansiedad. Otros problemas que pueden incluir estrés son:
  • Trastorno obsesivo-compulsivo
  • Trastorno de pánico
  • Trastorno de estrés postraumático (TEPT)

 

Cuidados en el hogar

Lo que alivia el estrés no es igual para todos. Hacer ciertos cambios en el estilo de vida es el mejor comienzo.

Empiece por consumir una alimentación saludable y bien balanceada, al igual que dormir bien y hacer ejercicio. También reduzca la cafeína y la ingesta de alcohol y no use nicotina, cocaína ni otras drogas psicoactivas.

Encontrar maneras saludables y divertidas de hacerle frente al estrés ayuda a la mayoría de las personas. Usted puede aprender y practicar formas de ayudarlo a relajarse. Averigüe acerca del yoga, el tai chi o la meditación.

Tome descansos en el trabajo. No olvide equilibrar las actividades divertidas con su trabajo y sus deberes familiares. Programe un poco de tiempo libre todos los días. Pase tiempo con personas con las que usted disfruta, entre ellas, su familia.

Pruebe aprender a hacer trabajos manuales, tocar un instrumento o escuchar música.

Piense acerca de lo que podría estarle causando estrés. Mantenga un diario de lo que está sucediendo cuando usted tiene estas sensaciones.

Luego, busque a alguien de confianza que lo escuche. Con frecuencia, simplemente hablar con un amigo o un ser querido es todo lo que usted necesita para sentirse mejor. La mayoría de las áreas también tienen grupos de apoyo y líneas de ayuda que pueden servir.

Pregúntele al médico si cualquier fármaco o medicamentos que usted esté tomando pueden causar ansiedad.

 

Cuándo contactar a un profesional médico

Llame a una línea de ayuda en caso de suicidio si usted tiene intenciones de quitarse la vida.
Las razones por las cuales usted posiblemente necesite buscar más ayuda son:
  • Tiene sensaciones de pánico, como vértigo, respiración rápida o latidos cardíacos acelerados.
  • Es incapaz de trabajar o desempeñarse en la casa o en su trabajo.
  • Tiene miedos que no puede controlar.
  • Está teniendo recuerdos de un evento traumático.
No deje de tomar ningún medicamento recetado sin hablar con su médico.

 

Lo que se puede esperar en el consultorio médico

El médico necesitará saber qué medicamentos está tomando usted y si consume alcohol o drogas. Le harán un examen físico y quizá algunas pruebas de sangre.

El médico puede remitirle a un profesional en salud mental. Usted puede hablar sobre a sus sentimientos, lo que parece empeorar o aliviar su estrés y por qué razón piensa usted que está teniendo este problema.
Algunas veces, los medicamentos pueden ayudar a tratar los síntomas, pero le recomiendo no tomar ninguno y optar por la medicina natural y terapias holísticas.



Transtorno de la Ansiedad

Estimados amigos lectores los invito a que chequeen la primera entrada de mi blog. 

Voy a compartir con uds un tema que para mi pasaba desapercibido en mi vida, pero recién a la edad que tengo (26 años) y gracias al Dr. Franco Teevin, pude comprender que toda mi parte emocional estaba afectando abruptamente mi parte física. Y es que nuestro sistema nervioso afecta los sistemas inmunológico y endocrino.
 

Tanto el sistema nervioso como el inmunológico mantienen la integridad en un mundo demasiadas veces hostil. El sistema nervioso reconoce las amenazas procedentes del exterior y organiza acciones sobre dianas específicas del organismo. El sistema inmune tiene la función de reconocer sustancias extrañas (llamadas antígenos), marcándolas y eliminándolas del organismo. Tanto el sistema nervioso como el inmune mantienen comunicación a larga distancia y preservan una memoria de acontecimientos del pasado. Ambos utilizan mensajeros químicos. Algunas de estas características las comparten con el sistema endocrino.

LA ANSIEDAD






La ansiedad (del latín anxietas, 'angustia, aflicción') es una respuesta emocional o conjunto de respuestas que engloba: aspectos subjetivos o cognitivos de carácter displacentero, aspectos corporales o fisiológicos caracterizados por un alto grado de activación del sistema periférico, aspectos observables o motores que suelen implicar comportamientos poco ajustados y escasamente adaptativos.

La ansiedad tiene una función muy importante relacionada con la supervivencia, junto con el miedo, la ira, la tristeza o la felicidad. En la actualidad se estima que un 20.5% o más de la población mundial sufre de algún trastorno de ansiedad, generalmente sin saberlo.



Descripción general

Ante una situación de alerta, el organismo pone a funcionar el sistema adrenérgico. Por ejemplo, cuando el organismo considera necesario alimentarse, este sistema entra en funcionamiento y libera señales de alerta a todo el sistema nervioso central. Cuando se detecta una fuente de alimento para la cual se requiere actividad física, se disparan los mecanismos que liberan adrenalina, y se fuerza a todo el organismo a aportar energías de reserva para la consecución de una fuente energética muy superior a la que se está invirtiendo para conseguirla y que normalizará los valores que han disparado esa "alerta amarilla". En esos momentos el organismo, gracias a la adrenalina, pasa a un estado de "alerta roja".

El sistema dopaminérgico también se activa cuando el organismo considera que va a perder un bien preciado. En esta situación, el organismo entra en alerta amarilla ante la posibilidad de la existencia de una amenaza, que no es lo mismo que cuando la amenaza pasa a ser real, pues en ese caso lo que se libera es adrenalina.

Desde este punto de vista, la ansiedad se considera una señal positiva, de salud, que ayuda en la vida cotidiana, siempre que sea una reacción frente a determinadas situaciones que tengan su cadena de sucesos de forma correlativa: alerta amarilla, alerta roja y consecución del objetivo. Si la cadena se rompe en algún momento y esas situaciones se presentan con asiduidad, entonces el organismo corre el riesgo de intoxicarse por dopaminas o por otras catecolaminas. Esas situaciones ayudan al organismo a resolver peligros o problemas puntuales de la vida cotidiana.


Ansiedad a niveles patológicos

En las sociedades avanzadas modernas, esta característica innata del hombre se ha desarrollado de forma patológica y conforma, en algunos casos, cuadros sintomáticos que constituyen el denominado trastorno de ansiedad, que tiene consecuencias negativas y muy desagradables para quienes lo padecen. Entre los trastornos de ansiedad se encuentran las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de pánico, la agorafobia, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada, etc.

En el caso del trastorno de ansiedad generalizada, la ansiedad patológica se vive como una sensación difusa de angustia o miedo y deseo de huir, sin que quien lo sufre pueda identificar claramente el peligro o la causa de este sentimiento. Esta ansiedad patológica es resultado de los problemas de diversos tipos a los que se enfrenta la persona en su vida cotidiana, y sobre todo de sus ideas interiorizadas acerca de sus problemas..


Síntomas

Los síntomas de ansiedad son muy diversos y tal vez los más comunes consistan en hiperactividad vegetativa, que se manifiesta con taquicardia, taquipnea, midriasis, sensación de ahogo, temblores en las extremidades, sensación de pérdida de control o del conocimiento, transpiración, náusea, rigidez muscular, debilidad muscular, insomnio, inquietud motora, dificultades para la comunicación, pensamientos negativos y obsesivos, etc.

La ansiedad se puede manifestar de tres formas diferentes: a través de síntomas fisiológicos, cognitivos y conductuales. Éstos hacen referencia a tres niveles distintos, los cuales pueden influirse unos en otros, es decir, los síntomas cognitivos pueden exacerbar los síntomas fisiológicos y éstos a su vez disparar los síntomas conductuales. Cabe notar que algunos síntomas de la ansiedad suelen parecerse a los de padecimientos no mentales, tales como la arritmia cardíaca o la hipoglucemia. Se recomienda a los pacientes someterse a un examen médico completo para descartarlos.

La ansiedad también puede convertirse en un trastorno de pánico, en el cual la persona cree que va a desmayarse, fallecer o sufrir algún otro percance fisiológico. Es común que las personas con este trastorno visiten la sala de urgencias con cierta frecuencia, y, típicamente, se sienten mejor después de ser atendidas.


Pronóstico

En general se considera que la ansiedad es una condición que existe de por vida en cierto grado. No todos los pacientes responden de la misma manera a los tratamientos, pero un porcentaje importante de ellos pueden lograr una recuperación parcial o casi completa a largo plazo con la ayuda de la terapia psicológica (terapia cognitivo-conductual). Se cree que la prognosis de la ansiedad se ve afectada por la creencia común (posiblemente una creencia negativa e incorrecta) por parte de los pacientes de que su condición es especialmente grave, más grave que la de cualquier otra persona que se haya recuperado.

 

Pánico escénico

Una de las formas de ansiedad más padecidas en el mundo es el miedo escénico, una forma de ansiedad social que se manifiesta frente a grupos y ante la inminencia de tener que expresarse en público o por efecto de imaginar dicha acción. Puede ser tratado con terapia cognitivo-conductual, incorporando una o varias de estas técnicas: auto-observación, reestructuración cognitiva, terapia de relajación, ensayo de conducta, representación de roles, desensibilización sistemática, visualización y entrenamiento asertivo.